Esta es la mejor manera de estructurar el CV cuando se quiera resaltar nuestra trayectoria profesional en el transcurso de unos cuantos años, destacando nuestra progresiva escalada profesional por empresas y por cargos.
Es la forma más aceptada y más fácil de redactar el CV, si tu progresión se ha realizado de una forma aceptable ( al menos un par de años por empresa).
Pero cuidado si se ha sufrido demasiados cambios en tu vida laboral o has estado en paro durante un largo período de tiempo difícil de justificar. En estos casos; el CV cronológico puede convertirse en un problema para ti. Es aquí cuando será mejor optar por el currículo funcional.
Este tipo de CV se centra más en los puestos desempeñados que en las habilidades adquiridas. La presentación de los empleos que has tenido puede ir ordenada del más reciente al más antiguo o viceversa. Ambas maneras son válidas, aunque siempre es conveniente destacar en primer lugar aquel trabajo que tenga más relación con el puesto al que optas.
Con la utilización de este tipo de CV se consigue transmitir la información de una forma clara y precisa. El reclutador agradecerá poder percibir la evolución del candidato de una sola mirada.
En el apartado de experiencia es aconsejable escribir los periodos, el puesto ostentado, la empres y funciones desempeñadas descritas de forma esquemática. Las demás secciones se mantendrán como en cualquier CV convencional.