Este método de entrevista es muy similar al de la entrevista preparada en lo que se refiere al alcance informativo de los antecedentes, pero significativamente diferente en cuanto a que es informal, no se hacen preguntas establecidas y el énfasis se pone más en el análisis de las impresiones que en el de los hechos.
A causa de esta informalidad y flexibilidad, este método puede dejar de cubrir partes significativas de los antecedentes del candidato. No hay posibilidad de revisar la exactitud de las conclusiones del entrevistador.
Es, sin duda, el que más gusta a los entrevistadores, a causa de la libertad que le deja. Pero se puede abusar de esta libertad a causa de la negligencia o de incontroladas predisposiciones.