A continuación se señala una serie de consejos que son muy importantes recordar a la hora de estructurar la carta de presentación:
* No hay que olvidar que la carta puede ser tan importante como el curriculum, ya que en ella no se describen conocimientos, pero sí actitudes: refleja el interés que tiene el candidato por la empresa y el puesto de trabajo que solicita, la capacidad de comunicación e incluso dejar ver una parte de su personalidad.
* No debemos olvidar nunca que la carta que enviamos es nuestra presentación y que es acerca de ella sobre la que se va a emitir un juicio. La empresa no tiene otra forma de hacerse una idea sobre nosotros que analizando el curriculum y la carta que lo acompaña.
* La carta de presentación es la introducción al Curriculum. De ella se desprenden las primeras nociones que el seleccionador puede tener de nosotros.
* Ten en cuenta que la carta de presentación bien puede impresionar favorablemente, o bien puede crear una predisposición negativa hacia nuestra candidatura, por ejemplo, como consecuencia de presentar una carta fotocopiada, o a la que sólo se le modifican datos puntuales para adecuarla a cada solicitud de trabajo específica.
* La carta es leída siempre, aunque sea inicialmente, y por ello debes intentar omitir cualquier error ortográfico, mecanográfico, etc...
* Además de ser un gesto de cortesía, quiere ser también, y sobre todo, un primer paso hacia la persuasión. Sirve de introducción al currículum, destacando, si cabe, alguno de sus rasgos más personales y menos explícitos.
* Te ofrece la oportunidad de anticiparte a la entrevista al tiempo que la solicitas, ya que te permite manifestar expresa y personalmente tu idoneidad para el puesto de trabajo que se ofrece o que pueda ofrecerse más tarde.
* Deja claro, sobre todo al principio, que eres consciente de lo mucho que te queda por aprender, razón por la que esperas encontrar en la nueva empresa una escuela inestimable. Es el momento de insinuar tu talante, además de tu talento.